Donde la escuela y la vida se sostienen juntas
La pedagogía Waldorf vive en el aula y también fuera de ella: en el encuentro entre familias, en el trabajo compartido, en las celebraciones y en los vínculos que se construyen alrededor de los niños. Ser parte de este colegio es ser parte de esa comunidad.
No solo un colegio
Una comunidad educativa viva
Las familias participan activamente en la vida del colegio. Su presencia se siente en la convivencia, la cultura y la organización de aquello que comparten.
Esa participación tiene formas concretas: instancias formales, vínculos cotidianos y un acuerdo compartido sobre cómo acompañar juntos el crecimiento de los niños y jóvenes.
Cómo nos organizamos
El rol de las familias
El Consejo de Familias
Delegados y comisiones
Acuerdos que nos sostienen
Convivencia y compromisos compartidos
- Asistir a las reuniones de apoderados del curso
- Conocer y apoyar al delegado o delegada del curso
- Participar en las celebraciones del año escolar
- Colaborar en al menos una comisión de trabajo
- Cuidar los espacios compartidos del colegio
- Usar los conductos regulares ante cualquier inquietud
Cuando aparecen conflictos, el colegio tiene conductos definidos para resolverlos. Usarlos es cuidar la confianza que hace posible el trabajo educativo.
Aportar desde lo que cada uno es
La Asociación Educativa Waldorf Pucón no recibe financiamiento del Estado. Todo lo que sostiene esta escuela proviene del compromiso de quienes creen en este proyecto: las familias, los maestros y la comunidad que se ha construido durante más de veinte años en el sur de Chile.
Aportar puede tomar muchas formas. Hay quienes contribuyen al fondo solidario, haciendo posible que familias en circunstancias difíciles puedan mantenerse en el camino. Hay quienes ofrecen su tiempo: en el huerto, en las festividades, en el cuidado de los espacios. Y hay quienes aportan desde su experiencia y conocimiento, colaborando en áreas donde el colegio necesita apoyo específico.
Cada aporte se traduce directamente en condiciones de trabajo para los maestros, en espacios dignos para los niños y en continuidad para un proyecto educativo que elige no depender del mercado ni del Estado.
